NUESTRA HISTORIA
Mousha y Antonio se conocieron en un restaurante donde ella trabajaba como mesera y él era amigo del dueño. Al principio solo eran amigos, pero como Antonio no captaba las indirectas, Mousha decidió tomar la iniciativa y prácticamente lo obligó a darle un beso. Desde ese día, Antonio quedó perdidamente enamorado. Algunos dirán que fue amor a primera vista; Mousha dice que solo necesitaba un pequeño empujón. Y, por suerte, tenía razón.